A expensas de que la Comisión Europea actué en consecuencia, el Gobierno francés ha tomado de nuevo medidas contra el maíz modificado genéticamente (MG) de la variedad MON810, desarrollada por Monsanto. Ya se ha publicado la orden que suspende su cultivo ante la cercanía de la siembra. El comunicado del primer ministro francés, François Fillon es muy explícito: "Debido a la cercanía de la siembra, el Ministerio de Agricultura decidió tomar la medida conservadora de prohibir temporalmente el maíz MON810 en territorio nacional, a fin de proteger el medio ambiente".
Para dar legitimidad a su decisión, el Gobierno francés ha invocado la denominada cláusula de garantía para reinstaurar un veto que fue aplicado en 2008, pero revocado por la máxima corte francesa, "asegurando que la medida no estaba suficientemente justificada", señala la agencia Reuters.
En noviembre pasado, el Consejo de Estado de Francia, según sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE), revocaba las órdenes del Ministerio de Agricultura francés, por las que suspendía la cesión y el empleo de las semillas del maíz MON810, además de prohibir el cultivo de las variedades de semillas a partir de la línea del maíz MG.
El pasado 20 de febrero, los ministerios de Agricultura y Medio Ambiente, parapetados en la figura de Fillon, redactaron una misiva a Bruselas en la que pedían medidas perentorias para suspender la autorización del cultivo del maíz MON810.
Junto a Francia, Alemania, Hungría, Bulgaria, Austria, Grecia y Luxemburgo prohíben el cultivo del maíz MON810 en Europa.
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